había pensado en los derechos de las mujeres hasta que se encontró en la biblioteca de la mansión donde servía, soltera y embarazada del conde y su antiguo jefe, último y único hombre que la había ''amado'', mientras el abogado del señor de la casa le exponía su situación real. Había amado a ese hombre con locura, y se había creído sus mentiras. Él seguiría con su cómoda vida rica, al lado de su mujer también embarazada, y ella iba a pasar los mejores años de su vida luchando por alimentar y criar al hijo del conde, pero el padre del bebé no tenía obligación ni iba a ayudarla en ningún sentido.
Su ira se había acrecentado aún más al buscar trabajo en Londres. Solo se podía acceder a un empleo si había sido rechazado previamente por un hombre, y en ese caso, le ofrecerían la mitad del salario de aquel o incluso menos. (..) La mayoría de mujeres que conocía, trabajaban doce horas diarias y además cuidaban de la casa y de los niños. Pese a estar mal alimentadas y explotadas en el trabajo, a pesar de vivir en chabolas y vestir harapos, les quedaba ánimo para cantar canciones, reír y amar a sus hijos.
En su opinión, una sola de esas mujeres tenía más derecho a voto que diez hombres juntos.
Y sin embargo, las mujeres quedaban fuera del sufragio.

Muy buena novia de sote (:
ResponderEliminarJoooo amante de Sote ! :)
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